Abogada del Alma
Acompaño a personas que atraviesan quiebres personales y profesionales a recuperar claridad, poder personal y capacidad de elección para vivir en armonía y paz interior.
Como abogada entiendo a la Justicia más allá de una Institución. Mi trabajo se enfoca en la cara interna de la misma, que es aquella que nos atraviesa a todos como seres humanos y nos permite vivir en armonía con quienes somos.
¿Quién es Pau?
Me recibí de Abogada en la Facultad Católica de Córdoba en 2024. Pero ya antes de recibirme, me di cuenta que la forma de ejercer que había aprendido no me representaba del todo y no atendía la profundidad que observaba en los casos.
De muy chica conocí la injusticia y creo que esa experiencia personal sumada a mi deseo constante de sentir paz hicieron que desarrolle una visión mucho más amplía de lo que es un conflicto. Esta visión también estuvo nutrida por numerosos viajes que de muy chiquita realicé sola a otros lugares del mundo fuera de Argentina. Estos no sólo me nutrieron sino que me abrieron posibilidades. Y entendí que no existe una única forma de ver y vivir las cosas. Así fue como, llegué al Coaching y a otras herramientas de evolución personal que intentaban llenar ese profundo deseo de paz que tanto buscaba.
Y entendí, que las mejores respuestas nunca vienen de afuera, sino de adentro. A partir de ese momento, y gracias a esa situación, pude quitarme el traje del enojo y la venganza, reencontrarme conmigo, reconciliarme con la historia y experimentar una paz que nunca antes había sentido.
Y me di cuenta que yo no era la misma, que había cambiado y lo había hecho gracias a un "conflicto". A partir de acá es donde me permito avanzar en esta visión más amplia de los conflictos y el ejercicio de la abogacía. Y continúo con el estudio profundo del Coaching, y el Pensamiento Sistémico, para acompañar con herramientas reales y prácticas a aquellas personas que buscaban, como yo, una paz solo se experimenta desde adentro.
Me llevó años comprender que mis crisis y dolores fueron mis grandes maestros. Hoy elijo acompañar a otros desde el reconocimiento de mis dones y la reconciliación con mi historia.
Fue gracias a un trabajo interno e integral que pude alquimizar mi herida de injusticia personal y atravesar esa crisis profesional. Hoy me doy cuenta que mi misión es ser un puente entre el cielo y la tierra, recordando a todo aquel que lo permita, que estamos acá para experimentar lo que significa ser humanos en un mundo guíado por el espíritu.
Cuando asumimos esta realidad, se nos abre un mundo de posibilidades. Dejás de reaccionar para pasar a comprender. Dejás de luchar, para pasar a integrar. Dejás el miedo, para entrar en el amor. Porque entendés que siempre se trató de vos. De volver a tu centro y recordarte. Y sólo desde acá, se experimenta la verdadera paz.
No soy tu abogada defensora.
No soy tu terapeuta.
Soy quien te acompaña a recordar quien sos atrás del dolor.
Hay un espacio esperándote.
Si algo de lo que leíste resonó en vos, ese reconocimiento ya es el primer paso.
El camino no tiene que caminarse solo.